Si cambiara la lechuga de mis ensaladas por un puñao de tréboles o, en su defecto, por unos cachos de periódico, ni mi estómago ni yo notaríamos la diferencia a menos, eso sí, que los tréboles fueran de cuatro hojas.
Si la CherryCoke no funcionó, ¿qué les hizo pensar a los belgas que la cerveza a la cereza lo haría? Ni siquiera rima en francés...
El algodón de azúcar (barbe-à-papa! aquí lo tenéis) a 1,50€ está mucho más rico que el de 3€, a pesar de los sospechosos hábitos higiénicos del tendero en cuestión.
2 comentarios:
ajaja no sé, pero a mí de la feria del terror me encantó que no tuvieran medios de seguridad en las atracciones y q hasta los trenecitos de niños fueran marcha atrás!!! muy buenos días hacen por París. muas!
El cambio mas dramatico es pasar del jamon y la comida fresca a la comida inglesa. La cerveza de cereza es un mal menor perfectamente asumible por un pueblo tan civilizado como el frances (aunque no entiendo el extranho gusto por el dorado)
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