Las estaciones de autobús son feas y tristes y están llenas de gente que espera por gente que parece que no va a llegar nunca. La estación de Gallieni es subterránea, como las discotecas parisinas y está llena de tubos grises gigantes como las películas futuristas antiguas. Los autobuses avanzan (?) más marcha atrás que como manda Dionisio porque, a pesar de parecer Marte, esto no deja de ser la ciudad de la luz y del amor, que si también lo fuera de las flores sería Valencia.
domingo, 8 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario