sábado, 28 de abril de 2007

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Últimamente duermo poco, pero descanso mucho. Hago lo que me apetece y me visto consecuentemente. Me llevo bien con las nuevas tecnologías y con los pájaros que cantan por las mañanas. Les he puesto nombre a mis ampollas de los pies, a las que les he presentado a todos mis zapatos para ver con cual se llevan mejor. He probado los helados más riquísimos de París y parte del extranjero. He recordado cosas que creía haber olvidado para siempre. He compartido mis días con gente del país de Muy muy lejano, al que estoy pensando mudarme. He cedido a la presión externa y he subido a la Torre Eiffel; desde arriba he comprendido por qué París es la ciudad de la luz, he aprendido que la capital de EEUU es Los Ángeles (si no me creéis, subid a comprobarlo) y que Matteo una vez estuvo enamorado de Giulia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Paris desde el Sacre Coeur, n'est - ce pas??