Si cambiara la lechuga de mis ensaladas por un puñao de tréboles o, en su defecto, por unos cachos de periódico, ni mi estómago ni yo notaríamos la diferencia a menos, eso sí, que los tréboles fueran de cuatro hojas.
Si la CherryCoke no funcionó, ¿qué les hizo pensar a los belgas que la cerveza a la cereza lo haría? Ni siquiera rima en francés...
El algodón de azúcar (barbe-à-papa! aquí lo tenéis) a 1,50€ está mucho más rico que el de 3€, a pesar de los sospechosos hábitos higiénicos del tendero en cuestión.