domingo, 11 de febrero de 2007

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Mi habitacion es una encrucijada de musicas (hip hop en francés y en àrabe, techno...) que ni mi sentido de la estética ni mi resaca galopante aprecian lo màs minimo.

El bulevard Montparnasse, sembrado de corazones, nos lleva tarde para no variar, a ver una comedia francesa, de esas que dan màs tristeza que rision pero que son tan bonitas que, cuando terminan, dan ganas de abrazar a todos (y cada uno) de sus personajes. Se titula "Odette Toulemonde" y vale los 9,80 € que cuesta ir al cine en Paris los fines de semana.

Mi capacidad para hacer el ridiculo tolratosinparar no deja de sorprenderme ni aqui, ni en la Place d'Italie, ni en los arrabales, ni en Sudàfrica.

Me abruman los papeles, los horarios, mi bolsa de la ropa sucia y la secadora que no funciona, aliada con los tendederos ausentes. La poca ropa limpia que me queda es un festival del color, y no puedo evitar sentirme Agatha Ruiz de la Prada con cada innovadora creacion de conjuntos.

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