Una hermana mayor te enseña muchas cosas, como que el camino más corto del cole a casa no siempre es el más divertido o que disfrazarse mola. Que Mecano, los Buzzcocks y Manolín (el médico de la salsa) no son incompatibles. Que Dulcecompañía no es nombre para un perro (ni siquiera para el perro de la Barbie). Que los fans de The Doors no llevan rosas blancas a la tumba de su ídolo, pero los de Oscar Wilde sí. Que la mostaza y el superglú se inventaron el mismo día (y en el mismo sótano), y que si quieres palomitas tienes que pedirlas, amiga.
domingo, 20 de mayo de 2007
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2 comentarios:
es de lo más preciosísimo! Las hermanas pequeñas enseñan incluso más, contra todo pronóstico
sois las dos unas diosas,
una dicha conoceros
H
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